Fuerteventura seguirá mostrando y protegiendo su cielo estrellado con estatus internacional: la Fundación Starlight ha confirmado que la isla renueva la certificación de Reserva Starlight hasta 2029, tras superar con éxito la evaluación de todos los parámetros oficiales exigidos.

Para las autoridades insulares —representadas por la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, y la consejera de Turismo y Reserva de la Biosfera, Marlene Figueroa— la renovación supone un reconocimiento al “compromiso de la Isla” con la protección de la calidad de su del nocturno, así como de sus valores científicos, naturales y culturales.

estrellas Jarugo Tindaya

Estrategias y avances en la isla para mantener la certificación

El informe de 2025 de la Fundación Starlight aplica un riguroso análisis cuantitativo: incluye datos de la red AERONET de la NASA para medir la transparencia atmosférica y evaluar el impacto de fenómenos como la calima o los aerosoles. Según este estudio, esos factores reducen la visibilidad del cielo en aproximadamente un 15-20 % de las noches despejadas al año.

Pero no todo depende del clima: en 2025 el Cabildo ha puesto en marcha mejoras significativas para reducir la contaminación lumínica. En zonas como Cofete ya se ha instalado un alumbrado público fotovoltaico adaptado a criterios “Starlight”, financiado con fondos europeos del programa Next Generation dentro del plan “Fuerte por Naturaleza”.

Puerto de la Torre Estrellas Fuerteventura

Asimismo, en los municipios de Betancuria y La Oliva se ha renovado el alumbrado público: unos 5.000 puntos de luz han sido adaptados para minimizar su impacto sobre la oscuridad del cielo.

Zonas clave protegidas y oportunidades para el astroturismo

La evaluación de la Fundación destaca como “zonas oscuras”, principalmente la costa oeste de la isla (exceptuando núcleos costeros turísticos) y una franja central en la costa este conocida como los Cuchillos de Vigán entre Pozo Negro y Las Playitas.

Además, se han identificado otros enclaves emergentes para el astroturismo: el Observatorio de Sicasumbre, zonas como La Atalayita / Tenicosquey, la finca Verdeaurora, el albergue El Cohombrillo, así como lugares como La Piconera de Lajares o La Tenería (Mécquez), que acogen actividades vinculadas al cielo nocturno.

Mejores zonas para observar las estrellas

También podemos mencionar lugares de atractivo turístico más habitual —playas como Tarajalejo y La Lajita, montañas, barrancos o valles como Montaña de Ampuyenta, Barranco de la Torre, Llanos de Mafasca o Gran Valle de Jandía— como zonas con buen acceso para visitantes y con cielos que conservan condiciones aceptables.

Este reconocimiento refuerza el perfil de Fuerteventura como destino sostenible, con una oferta de “turismo de estrellas” que, además de ser una atracción turística, supone una apuesta por la conservación, la cultura y la ciencia.

Retos pendientes y responsabilidades de futuro

A pesar de los avances, la Fundación Starlight advierte: la mayor amenaza a la calidad del cielo sigue siendo la contaminación lumínica. Por ello recomienda —y solicita al Cabildo y a la Reserva de la Biosfera— la aprobación de una ordenanza insular de protección del cielo nocturno, de carácter obligatorio, en sintonía con la Ley del Cielo de Canarias.

Entre otras recomendaciones: constituir una Red Permanente de Monitoreo de la Calidad del Cielo con fotómetros fijos automáticos; culminar la transición al alumbrado público 100 % Starlight con un calendario claro hacia 2027; y formalizar colaboración científica con el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) para asegurar rigor en los estudios atmosféricos.

Como ha manifestado Marlene Figueroa, el llamamiento es claro: todas las administraciones de la isla deben implicarse para proteger “este tesoro” que sostiene parte de la identidad majorera, respetando los cielos nocturnos que fueron —y siguen siendo— fuente de inspiración, cultura y ciencia.

Conclusión

La renovación de la certificación Reserva Starlight hasta 2029 reafirma a Fuerteventura como uno de los lugares con mejor calidad de cielo nocturno del mundo —un valor patrimonial, natural y turístico. Pero ese reconocimiento trae consigo un compromiso: mantener los esfuerzos de protección, adaptar infraestructura, reforzar normativas, y garantizar una vigilancia científica continua.

Fuentes: